Desde algún lugar de chile

 Hasta en los lugares más recónditos de nuestro país existe un apasionado peluquero y esto lo sabemos porque claro, “Santiago no es Chile”.


Esta afirmación, queda demostrada en la grata experiencia de Revista Desalón al conocer, en estos más de 15 años de vida, a tantos que han optado por desarrollarse en su lugar de origen.
Damos así, en este espacio, una pincelada de las sorpresas que esconden nuestras alejadas regiones. Te invitamos, si eres profesional y además vives y te desarrollas en el norte o sur de Chile, a escribirnos y contarnos de ti a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
DESDE VALDIVIA, JACOB HERNAN POBLETE CARRANZA
Este apasionado del estilismo nos cuenta de su experiencia de una vida, que le ha dado felicidad y sabiduría. “Llevo más de 30 años en esto, he trabajado duro y doy gracias a Dios por la posibilidad que me ha entregado para desarrollarme en la peluquería. Es tremendamente gratificante que alguien te busque y se entregue con confianza para ser atendido”.
Jacob se proyecta y pretende seguir creciendo en su ciudad natal. Hoy trabaja en un reconocido salón de Valdivia, después de haberse formado y trabajado en Santiago y el norte grande.
“Valdivia posee un gran valor para mí. Aquí me criaron mis padres y crecí junto a mis hermanos. Emigré y viaje mucho; incluso viví en Italia, pero siempre quise regresar a mi Valdivia. Hoy, después de haber recorrido varios caminos puedo decir que: lo que he aprendido y vivido es ganancia”.
“Me veo, en el futuro, feliz en Valdivia. Con mi salón y mi gente. La peluquería me ha dado una gran oportunidad. Hoy tengo gratitud, felicidad y fuerza para seguir avanzando”.
DESDE ISLA DE PASCUA, YANINA ARAKI y GINA MORALES
Desde el ombligo del mundo estas dos peluqueras nos cuentan un poco de su experiencia profesional en la isla. Un lugar lleno de magia pero alejado del mundo. Aquí desarrollan su pasión y con esfuerzo, empuje y creatividad; donde se relacionan no solo con sus coterráneos sino que además con miles de turistas que provienen de todo el mundo.
Gina Morales Montero, lleva 26 años de profesión y casi veinte de ellos en Rapa Nui. Se fue algún tiempo a España, donde trabajó y se perfeccionó, sobre todo en coloración.
Hace siete años que regresó con nuevos conocimientos y mucha motivación, hoy, nos cuenta sobre su experiencia y vida. “Llegué a la isla de vacaciones -por su puesto me encanté- y como tengo familia acá, me quede. Al principio fue difícil. Las personas solo pedía permanentes y color negro, algo que odio, a menos que le pongan mechas azules o rojas”.
“Si le sumamos a esto algo muy relevante como el clima. ¡Uf! Se torna un completo colapso. Porque peinar acá cuando hay viento norte es de terror por el frizz”.
“Pienso humildemente que poco a poco fui influyendo en la gente, aportando nuevos servicios y propuestas. Diría que mi aporte ayudó a que el salón se transformara en un ítem familiar importante. Hoy entrego servicios de peluquería y estética, algo impensado años atrás”.
“Laboralmente trabajar en esta área ha sido lo mejor que me ha pasado. He ido creciendo a la par con la isla. Acá, entre las personas, existe un lazo especial, maravilloso, porque todos nos conocemos. Vivimos los cambios con sus pros y contras, y por supuesto, creamos en el tiempo afectos muy significativos”.
“Atiendo a mucha gente, sobre todo clientes locales. Los turistas que vienen a mi salón son puntuales y recomendados por los hoteles ya que mi salón está un poco escondido. Esto es fundamental para mí, ya que cuando trabajas en un pueblo como este para la gente es muy importante la privacidad”.
“Hoy con experiencia entrego servicio de corte, coloración y depilación. Me he perfeccionado, ya sea viajando o por el bendito Internet. Sé que lo que he logrado como profesional se lo debo al momento en que decidí a estudiar y capacitarme; y no he parado, eso es lo básico para avanzar, más aún cuando estás en un lugar tan aislado”.
“Aquí hay que estar preparado. Conseguir un insumo o producto no es nada fácil, todo lo debes traer por barco o avión y muchas veces la línea aérea, por sus compuestos, no permite el transporte de muchos de ellos”.
La joven Yanina Araki, es una enamorada de su trabajo. Estudió en el continente en la escuela del maestro Faúndez, se especializó en peinados y se ha seguido perfeccionando. “La pasión por mi carrera es lo que me motiva a seguir desarrollándome en esto y a seguir especializándome”.
Con la fuerza y el ímpetu de las nuevas generaciones, y con cinco años en su propio salón, Yanina nos comenta que a pesar de la lejanía siempre se esfuerza por estar informada y al tanto de las últimas tendencias.
“Me gusta trabajar en la isla. Me siento a gusto con mi gente, en mi comunidad, y ver que confían tanto en mí, me enorgullece”.
Yanina nos indica que la isla tiene un ambiente muy húmedo y salino, se realiza mucha vida al aire libre, lo que hace que los servicios de masajes de hidratación y restructuración sean los más solicitados. Le siguen los alisados con keratina, la coloración, brushig, peinado, manicure y la permanente de pestañas.
Además da servicios a clientas extranjeras que llegan desde diferentes continentes, “Rapa Nui es muy cosmopolita. Recibimos personas de todo el mundo, ellas están muy al tanto de los últimos productos y servicios, lo que nos obliga a estar al día con los últimos lanzamientos de la industria, en lo que se refiere a productos y servicios”.

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